- Vamos a levantarnos, ahora que parece que hay un claro, a ver si se mete más niebla y tampoco nos va a dejar superar los piornos.
Costó lo suyo, en algún momento te superaban en altura, pero finalmente se pasaron, aunque se llevaron trozos de mi mochila y de mi persona. En la cuerda un camino limpio de arbustos y llanito invita a recorrerlo, !una gozada después de lo pasado!.
Subimos a la mira entre la niebla, pero despeja al llegar a la cumbre, Curiosa la torreta mirador de la cima, donde estuvimos un buen rato contemplando el efecto Fohen que produce el viento húmedo del norte al superar la sierra y como las nubes se desparraman y deshacen por la cara sur.
La bajada por Galayos, a pesar de las piedras y la pendiente, resultó cómoda al ser un camino muy pisado comparado con lo del día anterior. Recordaba 12 años antes cuando entrenaba semanalmente en el rocódromo y subí un día por el gran diedro al Torreón, la aguja emblemática de Galayos.
El camino de "Las Zetas", muy bonito y muy currado, sorprende la obra de los muretes de piedra que sostienen el camino. en dos horas nos ponemos en la Plataforma y en otra hora en Guisando. Un pueblecillo bien bonito que como su nombre indica había un olorcillo a puchero que abría el apetito. Primer bar a la vista y empieza la carrera de cervezas,.. aunque entre medias tuve que bajar yo a Arenas a buscar el coche con lo que me sacaron un botellín de ventaja.
Las cumbres de Gredos asomando entre la niebla
Camino a La Mira
Efecto Fohen
Bajando hacia Galayos
A donde irán esos
Este si soy yo
Galayos
El torreón entre nieblas
Camino de las Zetas
Hasta mi bota va ya con la lengua fuera
Camino hacia Nogal del Barranco
y hasta la escapada de otro mes

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