jueves, 29 de enero de 2015

Las cuatro cumbres del Valle de Riópar con nieve (2), Almenaras y Gallinero


No me quedo mucho tiempo en la cumbre y bajo buscando el camino hacia el Puerto de las Crucetas.
Toda la meseta caliza de la Sarga está blanca y los pocos pinos que se yerguen solitarios destacan sobre la nieve virgen, como valientes ejemplares que prefieren abandonar la protección de los barrancos y el bosque para sobrevivir en las alturas, en los ásperos calares y al azote de los vientos.     El paisaje tiene la belleza efímera que solo en contadas ocasiones se puede disfrutar. 

No encuentro camino, y como puedo y frenándome en la nieve blanda consigo ir bajando el barranco que desemboca en el área recreativa del Puerto de las Crucetas. Son las 4 de la tarde, y como parece que la cuerda que resta hacia las Almenaras tiene menos nieve al estar orientada al sur, continúo según el plan inicial previsto. 







Resultó no haber tan poca nieve como pensaba, y lo que fue peor, donde no había nieve, el terreno era un barro escurridizo  y pegajoso en el que había que andarse con mucho cuidado. Solo al final de la tarde, subiendo a la Almenarilla, el cresterío ya era roca pura y se podían dar pasos firmes. Los últimos rayos de sol del día los disfruté en esa cumbre. Ya sabía que se me haría de noche antes de llegar a la Almenara, pero el cielo estaba despejado con una luna turca creciente, que aunque muy reducida, con el reflejo de la nieve bastaba para iluminar el camino.







Desde la Cumbre de la Almenara encuentro una huella que me lleva hasta la pista, eso me facilita la bajada, que no es precisamente sencilla. Ya en la pista me desvío para llenar agua en la fuente del Pino de los Muchachos. Hacía tiempo que se me había acabado la que llevaba y voy a necesitar para la noche. Los casi 4 kms. de pista que me restan hasta donde supuestamente está el refugio me resultan muy cómodos. Después de haber cresteado la cuerda de las Almenaras, un sube y baja entre nieve blanda rocas y barro, andar por pista, ligeramente en bajada, y además, había la huella de un todoterreno con lo que ya no me hundía en la nieve.

Disfruto mucho de estos kilómetros por la noche, bajo las estrellas y la luna, que ya estaba cerca del horizonte y con el gusanillo de la incertidumbre de en que condiciones estaría el refugio que solo conocía por alguna foto de Internet.




Llegué a las 8:30. El refugio resultó ser muy pequeño pero acogedor, apenas un habitáculo de 2x2 metros con un banco corrido a cada lado y una mesa central de tres patas. Me desagrada ver que han hecho fuego dentro. !Está prohibido y lo pone en un cartel bien grande en la puerta!. El refugio no tiene chimenea, por lo que quien lo haya hecho habrá tenido que abrir puerta y ventanas para no llenar de humo el interior, con lo que tampoco habrá podido calentarlo mucho. Además ha llenado todo el suelo de ceniza y tizones junto a un montón de piedras donde ha hecho el fuego, precisamente bajo la mesa, con el peligro de incendio que eso supone. Y hay un montón de ramas y piñas debajo de los bancos. 

Después de cenar un poco, intento dormir, pues ha sido un día duro y mañana me espera más. Si no me despierto muy tarde, quiero volver a la cumbre de las Almenaras, pues estando en el refugio me percato que he perdido las gafas de sol, y ha tenido que ser muy cerca de la cumbre.

Durante toda la noche se oye soplar un viento muy fuerte. Con ráfagas que agitan los pinos y parece que se van a venir abajo. Duermo a tirones, despertándome muchas veces, y cansado de dar vueltas en el saco, a las 7 y media, antes de amanecer estoy ya en marcha desandando los pasos por la pista de la noche anterior para regresar a las Almenaras. No encuentro las gafas. Deben de haberse quedado enterradas en la nieve, que con el viento de la noche ha cambiado de sitio, pero solo por el hecho de disfrutar de las vistas desde la cumbre recibiendo los primeros rayos de sol de aquel domingo, ya merecen la pena los 8kms adicionales en los que había alargado la ruta. Además, hacerlos sin la pesada mochila a la espalda es otra cosa.




Panorámica 360º desde Las Almenaras

Son las 10 de la mañana cuando recupero la mochila que había dejado escondida junto a un cruce de pistas. Y ya con el macuto a la espalda avanzo unos centenares de metros por la que baja hacia Las Espineras pero cuando empieza a separarse del barranco, me desvío para ir en busca del sendero señalizado: "Paterna del Madera - Riópar". Lo encuentro, o más bien lo intuyo, pues solo huellas de animales rompen de vez en cuando la uniformidad del manto de nieve, pero a falta de otra cosa son una buena referencia para indicar la ruta a seguir, y evitar zonas de arbustos o pinos pequeños, para bordear un resalte rocoso, o ver por donde cruzar mejor un arroyo.    

Así paso junto al cortijo de las Espineras del León, cruzo la vieja carretera del Puerto de las Crucetillas, por la que solo recorro apenas 200 metros, pues un poste de madera de la señalización del sendero, apunta a una empinada cuesta indicando: "Riópar 5000m". No parece mucho, pero abriendo huella cuesta arriba se hace duro. Un kilómetro y pico después paso por el cortijo del Manojal, y aquí el sendero toma rumbo sur hacia Riópar. Veo que ya hay una huella abierta hacia el pueblo, pero como el ultimo pico al que quería subir, el vértice de El Gallinero, no queda muy lejos, voy a completar ya la ruta prevista.









Tardo algo más de lo que tenía pensado en subir al pico, por las condiciones de la nieve y la cresta del Gallinero, que me la esperaba bastante más cómoda de andar y por el contrario encuentro varios sube y baja con algún pasito en el que es necesario ayudarse de las manos.

Sin embargo, una vez de vuelta en el Cortijo del Manojal, la bajada hacia Riópar, ya con huella se hace muy rápida, y a las 2 de la tarde estoy tomando un tercio en un bar de la calle principal del pueblo. Aun me quedan 3kms largos hasta donde había dejado el coche. Pero la ruta ya está saldada. 


Panorámica 360º desde el Gallinero



1 comentario:

  1. Cuando "tardas" por aparecer en los foros o en el blog, me temo siempre...................... "LO MEJOR". Realmente soberbio!!!!!
    Aunque ya nos tienes acostumbrados y es habitual en tí, con esta forma de relatar y contar, con deliciosas descripciones de sitios y lugares, con detallada información; resulta tan ameno disfrutar de la crónica de tus peripecias, que es un verdadero placer!!!
    Un "envidioso, insano y corrosivo" abrazo!!!!!!!

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