Por fin llegamos al refugio, estaba oculto tras una loma y a pesar de su tamaño casi enterrado en nieve, en algunos puntos la capa de nieve llega hasta el tejado. Para acceder hay que entrar por la ventana. Lo hacen así pues es la entrada que más tarda en quedar cubierta por la nieve. Una vez dentro, hay una pala con la que abrir una zanja para poder llegar a la puerta y ya, entrar por allí.
El resto de la tarde y toda la noche estuvo soplando fuerte viento y nevando. Mientras conciliaba el sueño, me preguntaba como amanecería el día siguiente y como podríamos salir. Pues el sábado teníamos que volver a subir el valle que habíamos bajado. En principio, con buenas condiciones, no hubiera sido complicado, pues lo previsto era haber aprovechado la huella abierta, pero si seguía nevando, y soplando viento, no iba a tardar nada en borrarse toda la huella.
Amanece igual que anocheció. Ventisca fuerte y mucho frío. La puerta del refugio se ha vuelto a bloquear. La zanja que abrimos la tarde anterior se ha vuelto a tapar, no digamos ya la huella del día anterior. Solo se puede salir por la ventana, pero al abrirla una ráfaga de viento entra en el refugio cubriendo con nieve en unos segundos buena parte del interior .
En estas condiciones es imposible salir. Esperamos a ver si mejora, pero en cualquier caso tardaríamos mucho en volver a subir los 500m que bajamos ayer con la nieve tan blanda volviendo a abrir huella.
No conseguimos que dentro del refugio la temperatura suba de los 3,5ºC. Dedicamos el día jugando a las cartas e intentando entender los comentarios en francés que otros montañeros han escrito en el cuaderno de firmas del refugio. Por la tarde, parece amainar un poco el viento y puedo salir a buscar agua. Tememos que se nos acaben los cartuchos de gas derritiendo nieve, y necesitamos el gas para cocinar.
La noche llega con las mismas condiciones del día anterior. Ya no podemos plantearnos la vuelta a los coches como pensábamos y hay que buscar una alternativa para llegar lo más rápido a un lugar habitado con acceso a vehículos. Aunque no tenemos mapas de la zona, con un mapa vectorial que llevaba cargado en el GPS, podemos hacernos una idea y ver que el valle por donde desagua el lago que hay junto al refugio, después de recorrer unos 5kms hacia el norte-nordeste, gira hacia el oeste y desemboca en el río Ariege, en la población de Ax,Les-Thermes. Desde allí podemos intentar buscar un taxi que nos lleve de vuelta a los coches. Son unos 20kms, pero todos de bajada, y parece que a unos 6kms podremos encontrar una pista donde es de esperar que la nieve esté pisada y se avance rápido.
El domingo ponemos el despertador a las 6 de las mañana, habrá que empezar a andar de noche, hay que hacer bastantes kms. Al levantarnos el cielo está totalmente despejado y el aire en calma. Todo apunta a un buen día. A las 7 de la mañana ya estamos en marcha después de haber dejado el refugio recogido, bien cerrado por dentro y vuelto a salir por la ventana. (la entrada de invierno).
Los primeros kilómetros los hacemos a la luz de los frontales, y poco a poco vemos como amanece mientras descendemos por el valle de Orlu, Reserva Nacional de Caza, y espectacularmente nevado. A los 6 kms deberíamos haber alcanzado la pista que indicaba el mapa del GPS, pero no hay ni rastro. Todo sigue cubierto de nieve y hielo que tan solo las huellas de algunos animales se atreven a cruzar.


El comentario es: "sin comentarios". Se siente uno abrumado ante tal aventura. Nuestro parque y mis rutillas enmudecen con la dimensión de estas montañas. Genial Luis.
ResponderEliminarY yo digo, Luis, ¿Se disfruta, o es un penar?, De noche y con nieve. Uffff.
ResponderEliminarYo disfruto. Aunque haga frio. Si vas bien equipado se soporta bien. Y bueno, hay momentos puntuales que se sufre un poco, pero luego lo que se recuerda es lo bueno y lo bonito de la travesía. Vamos, wue lo volvería a hacer. 😀
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