Por las Montañas de Bulgaria:
Era un plan ambicioso, quizás demasiado ambicioso, pero quería ver los principales macizos además de algo de lo "imprescindible" del país, que recomiendan las guías turísticas y que más o menos pillaba de camino.
Para poderlo llevar a cabo lo tenía bastante bien planificado, pero hay cosas que no puedes controlar: retrasos en el vuelo o en trenes, o que incluso en fin de semana esté cerrado todo en algunos de los complejos turísticos más nombrados del país, y sobre todo, no puedes prever la climatología, que puede llevar al traste una jornada de montaña o todo un plan, si como era nuestro caso, tan ajustado que no cabe un día de margen, ni dispones de coche de apoyo que te permita ahorrar una etapa. Un plan en el que cada día había que ir de un sitio a otro andando y apoyándose en transporte publico.
Aun así hemos tenido suerte, mucha suerte, pues los días de climatología adversa, coincidieron precisamente en los tres días que podía haber alguna alternativa sin trastocar drasticamente lo planificado pudiendo hacer noche donde habíamos reservado.
Han sido 10 días completos en Bulgaria, y cada día una ruta a pie. 10 días en los que hemos recorrido unos 180kms por las montañas búlgaras y más de 11.000m de desnivel positivo acumulado.
El plan inicial, era visitar las Montañas, de Rila, subiendo al Musala. pico más alto del país y ver los 7 lagos de Rila, y además estar al menos un par de días por Stara Planina, el parque nacional de los montes Balcanes. Y como sitios turísticos, visitar además de Sofía, el Monasterio de Rila y el casco viejo de Plovdiv. Con eso ya me daba por satisfecho, y planifiqué un viaje muy parecido al que finalmente hicimos, en el que incluso me sobraba un día. Y viendo que íbamos a pasar muy cerca del macizo Pirin, el segundo macizo montañoso más relevante, y que podía ser incluso más bonito que Rila, me dije, ¿y por qué no?. si con el teleférico de Yastrebets se puede ahorrar otro día, da para acercarse a Pirin, aunque solo sea para un paseo corto. Con lo que atrasé un día la reserva hecha para un hotel junto al Monasterio de Rila y replanifiqué las etapas sin apenas dejar margen para eventualidades.
05/10 : Vuelo a Sofía y Viaje a Kalofer
Para ir del aeropuerto al centro de Sofía hay una línea de metro que te lleva en poco más de media hora, pero la boca está en la Terminal 2. Nuestro avión había aterrizado en la 1, por lo que hubo que tomar un shuttle-bus que cada media hora une las dos terminales. Con el metro fuímos directos hasta la estación central de tren, haciendo un transbordo en el centro de Sofía, donde se cruzan las dos líneas que constituyen toda la red de metro. Llegamos con tiempo para cambiar algo más de dinero (en el centro, el cambio es algo mejor que en el aeropuerto), comprar algo de comida para los dos días siguientes que estaríamos por la montaña y tomar la primera cerveza búlgara en uno de los bares con terracilla que hay frente a la estación.
Unos minutos antes de la salida subimos tren, un par de vagones muy viejos que parecían abandonados en la vía desde hacía lo menos 50 años. Pero ...! no hay locomotora !. Y no la hubo hasta una hora más tarde, cuando por fín la colocaron y consiguió ponerse en marcha. Ya era casi de noche. Durante el trayecto fue acumulando más retraso. Tuvo que esperar un par de veces en estaciones a que pasara un tren en sentido contrario. Con todo eso no llegamos a Karlovo hasta pasadas las 11 de la noche.
A esas horas no había nadie, parecía un pueblo desierto, sin apenas alumbrado público. Un par de personas dormían en los bancos dentro de la estación, y no había a quien pedirle que nos llamara un taxi. El jefe de estación, en cuanto llegó el tren tomo su coche y se fue y aunque intentamos pedirle el favor de que nos llamara un taxi nos dio a entender que a esas horas ya no había y ni lo intentó.
Así nos vimos en la calle de un pueblo de noche, con el alojamiento reservado a 18kms, sin poder llegar, y lloviznado. Ya nos veíamos compartiendo los bancos dentro de la estación cuando vimos al otro lado de la calle una pareja que parecía que esperaban un coche. Fue nuestra salvación, hablaban algo de inglés y consiguieron contactar con un taxi que nos recogería allí y nos llevaría a Kalofer, donde llegamos ya pasadas las 12 de la noche. Supongo que despertamos a la dueña del alojamiento que ya no nos esperaba a esas horas, pero nos recibió muy bien, mostrándonos nuestra habitación y quedando a las 7:30 del día siguiente para el desayuno.
| Sobrevolando el mar Adriático y la costa de Croacia |
06/10 : De Kalofer al Refugio Rai y pico Botev
Cuando meses antes, desde España, planificaba el viaje, había visto que una de las rutas montañeras mejor valoradas de Bulgaría era por esta zona, y solían hacer noche en el refugio Pай, que significa algo así como paraíso. Eso sonaba muy bien, y fue uno de los alicientes para incluir esta zona en el plan del viaje.
Tras un estupendo desayuno, muy completo, nos echamos la mochila a la espalda y nos ponemos a caminar hacia el centro del pueblo. Sorprende una enorme estatua levantada en la ladera del monte contiguo y nos acercamos a ver de que se trata. Es un monumento al poeta revolucionario Hristo Botev, natural de Kalofer. En su memoria se renombró el monte más alto de esta cordillera de los Balcanes al que subiría esa misma tarde.
El día se presenta cubierto, pero no llueve, y el camino se recorre cómodamente disfrutando del paisaje. Primero unos 5kms por carretera y luego ya por sendero, alternando prados con bosques en su tono otoñal. Poco después de la 1, llegamos al refugio. El sitio donde está ubicado es realmente bonito. En el límite del bosque de hayas y bajos unos paredones rocosos de más de 100m de altura. Está abierto, nos tomamos una cerveza y comemos algo. Por la tarde nos acercamos a la base de la cascada más alta de Bulgaría. Ahora trae poca agua. En época de deshielo debe ser espectacular.
Como veo que en línea recta son menos de 2kms al pico Botev, y aun quedan varias horas de luz, decido intentar llegar, aunque la niebla tapa las cumbres. Aunque la niebla no permite ver más allá de variso metros, subiendo al pico paso por la parte más espectacular del camino. Una sucesión de repisas bastante aéreas que permiten superar los farallones rocosos sin apenas dificultad de progresión.
07/10 : Del Refugio Rai a Karlovo
Quedamos con el guarda que podríamos desayunar a las 7, pero no son hasta casi las 7:20 cuando al fin nos pone un café de pucherillo que acompañamos con algunas galletas traídas de España. A las 8 nos ponemos a andar. No podemos perder tiempo pues calculo que tenemos que recorrer uno 22kms y llegar a Karlovo con tiempo para pillar un tren a las 15:30 que nos llevaría a Plovdiv. En el refugio pone que se tarda 7h y media, pero hay que atravesar todo Karlovo para llegar a la estación.
El camino va recorriendo la base de los paredones, subiendo ligeramente pero con trazado obligado por los barrancos que bajan desde las cumbres de la cordillera. Al cabo de unas 2h y media se alcanza un collado que da vistas al Valle que desemboca en Karlovo. El resto de la etapa consiste en bajar todo ese valle cubierto por un denso bosque de hayas que ofrecen gran variedad de tonalidades.
El camino pasa por tres refugios. Decidimos parar en el segundo a tomar una cerveza. Son poco más de las 12 y allí un paisano que habla español nos comenta que aun faltan 4h hasta Karlovo. !Tanto!, yo calculaba que quedarían menos de 3h. Si son 4, perdemos el tren. Con lo que apenas paramos 15 minutos y nos volvemos a poner en marcha apretando el paso. El camino junto al arroyo y entre el bosque de hayas ofrece infinidad de motivos para fotografiar, pero apenas paro para no perder tiempo.
A buen paso llegamos a las primeras casas de Karlovo pasadas las 2 de la tarde, aun quedan más de 2kms atravesando el pueblo hasta la estación de tren, pero ya sabemos que llegamos sin problema, y nos sobre cerca de una hora para comer algo y tomar un par de cervezas en la estación.
Al montarnos en el tren vemos que tiene el mismo aspecto que el de dos días antes. Dos vagones oxidados sin estar enganchado a ninguna maquina. - Paciencia -. Pero esta vez, el tren sale con solo 15 minutos de retraso. Hora y media más tarde estamos en Plovdiv, y tras dirigirnos al hotelito reservado por el centro, junto al casco antiguo (a 2kms de la estación), soltar mochilas y una ducha, damos una vuelta por las calles empedradas del casco viejo, pasando junto al teatro romano, algunas casas e iglesias interesantes y acabamos dando cuenta de una buena cena en la terraza de un restaurante.
Enlace a Ruta en wikiloc de los dos días de caminata por Stara Planina
Siguiente etapa: Borovets-Musala

No hay comentarios:
Publicar un comentario