viernes, 1 de mayo de 2015

De Jaén a Granada en bici, atravesando la Sierra Sur.


...pi,..pi,..pi,pi,pi,pi,pi,pipipipi....  El reloj de pulsera empieza a sonar cada vez más rápidamente, avisándo que estoy superando las 160 pulsaciones por minuto. La cuesta que sube al puerto del Caballo por el Cortijo Rosales se hace dura. Son las 12 del medio día, llevo ya 48kms y estoy a 1200m. Sierra Nevada se ve a lo lejos con sus cumbres bastante cubiertas de nieve a pesar del calor que está haciendo. Creo que ya estaré por la mitad de la ruta que tengo planeada, y habré pasado ya lo más duro, por lo que voy a parar un poco a descansar y disfrutar de las vistas. Aun queda mucho día por delante y no tendré problema en terminarla. La Sierra Sur está preciosa. 

Llevo ya 5 horas sobre la bici, Salí antes del alba de casa, y a las 7 de la mañana, amaneciendo, le pedía a un joven que estaría acabando su noche, que me hiciese una foto junto a la catedral de Jaén. La idea era llegar en el día a Granada atravesando la Sierra Sur. Siguiendo casi el camino más recto sobre mapa a pequeña escala. Pero no por eso el más corto, pues a gran escala la ruta ya no es tan recta. Los puertos que hay que superar entre valle y valle obligan a los caminos a dar varias revueltas añadiendo kilómetros. Además, voy a pasar por tres pantanos que inundan el valle, y hay que ir rodeando las colas y entrantes del embalse.

La primera parte de la ruta era conocida y por buen camino, aunque hacía más de 20 años que no la había vuelto a recorrer. Conocía la carretera a Puente de la Sierra, y al Pantano de Quiebrajano. La subida hacia el Puerto Coberteras y el desvío a Puerto Pitillos para entrar en el largo valle del Valderazo. Disfrurté volviendo a recorrer esos paisajes de la sierra de mis primeros años en Jaén. La recordaba con menos vegetación. Se ve que han crecido los pinos y con el esplendor de la primavera, con los chopos y los fresnos del bosque de rivera vestidos con brotes de hojas de un verde brillante, filtrando la luz de la mañana, iba deleitándome en cada pedaleo y, cuando me quise dar cuenta, estaba ya en el cortijo de Alamillos afrontando las ultimas rampas para superar el puerto que vuelca a Navalcán y la carretera de la Sierra del Trigo.

Pasado Navalcán dejé la carretera para cruzar el Arroyo de los Villarejos y tomar una pista a la derecha que sube al Puerto de los Luises. Desde que vi ese nombre en el mapa ya me atrajo la idea de pasar por allí. El puerto vuelca hacia el Valle del Río Rosales, otro de los ríos que junto el que acabo de cruzar y el Río Luchena vierten ya a la cuenca del Genil, represando sus aguas en Pantano de Colomera, por donde tengo previsto pasar para llegar a Granada.  Todo estos ya es terreno nuevo y desconocido para mi. 















Tras una breve parada junto al cortijo de los Rosales, continúo. Voy a buen ritmo y pienso que puedo llegar a buena hora a Colomera donde habrá bares para comer. Pero lo que no sabía, es que aun me esperaba lo más duro... En los siguientes 15 kms tardaría más de tres horas.

Volcado el Puerto del Caballo bajo rápidamente hacia la Hoya del Engarbo, un reducido tramo donde el valle se abre después de pasar por la cerrada de los Tajos del Engarbo que surca la Sierra del Trigo y antes de internarse en la de Puerta Alta en la Sierra de Montillana. Mi idea era atravesar esta última cerrada por el mismo lecho del río. Pero no hay paso, ni siquiera para hacerlo andando. Tuve que cargar con la bici al hombro entre enebros y aulagas pinchudas, cruzar el río Luchena recién nacido por encima de un dique casi tapado por los fresnos, y remontar 200m de desnivel por una empinadísima pendiente de monte y olivar. Aunque el trozo de la cerrada es espectacular, de haberlo sabido, habría cruzado el valle remontando hacia los Cortijos del Álamo para por Arroyo Seco y Tajo Marchales llegar a la carretera que une Alcalá la Real con Benalúa de las Villas. Seguramente así habría ganado al menos dos horas y ahorrado mucho esfuerzo. 

Cuando a las 2 de la tarde por fin alcanzo una pista en lo alto del olivar, después de estar un buen rato empujando la bici cuesta arriba, paro a descansar. Estaba agotado, el pulsómetro llego a marcar más de 200ppm. Tomo unas barritas energéticas y acabo con el agua que me quedaba en la bidona. Afortunadamente la había llenado en una fuente en la Hoya del Engarbo. Y no tardaría en encontrar otra pequeña fuente antes de afrontar el último puerto. El Puerto de la Taza que al volcarlo ya bajaría definitivamente a las inmediaciones del Pantano de Colomera.

Pasada la aldea de Cauro, los kilómetros por asfalto hasta la presa y después por el valle del río Colomera se hacen muy rápidos. Así llego hasta el segundo puente que hay a 1km del pueblo. La idea de encontrar un buen bar me da fuerzas para desviarme y subir los 150m de desnivel para llegar a Colomera, encaramado en la falda de la peña del Hacho y dominando el valle. 













!Que bien me sentaron los dos tercios de Alhambra Especial que cayeron en un bar de Colomera!. Y aunque eran ya pasadas las 4 de la tarde, me pusieron tapa de cocina.

Ya bien repuesto, continúo la tercera parte de la ruta que me resultó muy cómoda y agradable. Evitando la carretera, encadenando carriles de servio a acequias de riego, llego al Pantano de Cubillas. Y ya por asfalto, por el viejo camino de las Cruces,  pasando por Albolote y Maracena, entro en Granada casi doce horas después de haber salido de Jaén. Llego a la Catedral de Granada y más tarde, ya andando por la cantidad de gente que había, al Paso de los Tristes. Por lo visto ese fin de semana coincidiendo con la fiesta de la Cruz, Granada había batido récord de turismo. No me extraña, estaba preciosa. A mi me pereció más bonita que nunca. Y es que cuando llegas a un pueblo o ciudad por tus propios medios, andando o en bici,  se siente una satisfacción especial.

En Plaza Nueva, junto a la Fuente del Toro, me esperaban mi mujer y mis hijas y nos fuimos a una terraza por el paseo del Genil, zona más tranquila, para celebrarlo con unas cervezas y tapillas.

Al revisar el GPS, me asusto un poco. Han salido 112kms y más de 3000m de desnivel positivo acumulado, y al ducharme y pesarme un rato más tarde veo que he perdido 4kg.











2 comentarios:

  1. Bonito recorrido Luis ...no habia visto la entrada....me comentaste algo cuando hablamos de esta zona ...chulo el barranco de puerta Alta ehh?........viste la cueva de la capilla ..se veia desde abajo del barranco ......si llegas a pasar despues que yo te hubieses encontrado el camino mas abierto......ahora estoy diseñando otra por esa zona con el añadido del tajo Marchales.......un saludote

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    1. Gracias, Me encantó la zona, pero no vi la cueva que dices, pasé muy rápido por el barranco. sabía que era la parte más crítica y quería pasarla cuanto antes. No pude pararme a contemplarlo tranquilamente Que pena.

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