viernes, 29 de noviembre de 2013

Un año cruzando Madrid en bici para ir al trabajo

Por estas fechas hace un año que vengo usando la bici para ir al trabajo.

Las huelgas de Metro, el subidón de tarifas, y los resultados de la revisión médica del trabajo instándome a hacer ejercicio entre semana para regular el colesterol fueron las principales razones que me decidieron a usarla. Había inconvenientes que me parecían insalvables para tomar la decisión. Uno era evitar que me robaran la bici. Unas recomendaciones que leí en Internet me ayudaron a elegir un buen candado. Pero el principal obstáculo era la distancia. Trabajo a 14kms de casa y tengo que atravesar Madrid de extremo a extremo, de sur a norte, y mayoritariamente hacia arriba. Me parecía una distancia demasiado larga para hacerla en bici y llegar en condiciones decentes para una jornada de trabajo, ya que como suele ser lo habitual, no tengo posibilidad de ducharme en la oficina. Me empecé a plantear la opción de la bici plegable para llevarla en el metro y hacer en bici solo el trayecto de vuelta, pero al enterarme que en cercanías podía llevar una bici sin plegar ya no tenía escusa.


Así que a mediados de noviembre de 2012, me hice con unas luces delantera y trasera, un espejo retrovisor y un timbre, saqué del trastero mi vieja bici que tiene ya 22 años, y un lunes salí de noche pedaleando desde casa hacia Atocha. Llegué más rápido de lo que esperaba y enseguida me hice con los truquillos varios de como pasar por los tornos con la bici, colocarse en el anden cerca de donde se abre la puerta de accesibilidad del vagón, y subir con la bici las escaleras mecánicas. Los truquillos de circular por Madrid, tardé algo más en aprenderlos pues hay que prever las circunstancias imprevistas, y muchas no las imaginas hasta que no las tienes cerca, o las sufres directamente, como el saber que los pasos de cebra mojados resbalan muchísimo, y con mucha frecuencia te los encuentras al terminar un giro donde más necesitas el buen agarre de la rueda, o que algunas tragonas tienen los huecos más anchos que la rueda de la bici.

Las primeras semanas tomaba el tren tanto a la ida como a la vuelta con lo que solo hacía pedaleando unos 5kms en cada trayecto y en gran parte por carril bici. Pero un viernes de diciembre decidí intentar volver a casa pedaleando todo el trayecto. No sabía que ruta tomar. Me parecía complicado y peligroso atravesar Madrid. Casualmente di con la página enbicipormadrid, y escribí para solicitar un bicifinde. No fue necesario, pues curioseando por la web encontré el mapa Madrid-CallesParaBicisfondoNegro, lo georreferencié y me preparé una ruta para seguirla con el GPS, algo que suelo hacer con mucha frecuencia para rutas de montaña y me manejo bien.  Aunque tuve que parar varias veces para consultar el GPS y orientarme, llegué muy bien, tardando solo 10minutos más que en metro. El aparato me marcaba 17kms. Al principio, cuando llegaba al Retiro me sentía como si jugando al parchís llegaba a una casilla de esas de color donde no me podían comer, pero al cabo de unos días, circular por Madrid no me pareció tan peligroso. 

Ahora salvo algún día que está lloviendo y tomo el tren a la vuelta, suelo hacer el regreso completo en bici, haciendo a la semana casi 120kms. Incluso los viernes, doy ahora más rodeo, vuelvo por el anillo verde y Madrid Río. Estos días de noviembre estaba precioso con sus tonos otoñales. El gasto en transporte lo he reducido a la mitad: de unos 50€ a menos de 25 al mes. El colesterol me ha bajado 80 puntos, pero sobre todo he ganado en calidad de vida. Llego más animado al trabajo, y la vuelta a casa pedaleando me resulta muy disfrutona. He probado varias rutas y he descubierto calles y rincones de Madrid que me han sorprendido gratamente, y que a pesar de llevar aquí viviendo un porrón de años nunca había recorrido.

Hoy he vuelto atravesando Puerta de Hierro y Ciudad Universitaria. Al pasar frente a la facultad de medicina y ver la escultura de los portadores de la antorcha, recordé momentos entrañables de mis años de estudiante que tenía ya olvidados en el subconsciente. Entonces, hace 25 años no estaba el carril bici, pero si ese paseo de álamos y plátanos y el camino del antiguo tranvía hacia Moncloa que tantas veces recorrí andando y en ocasiones con paradas y en buena compañía.





2 comentarios:

  1. Enhorabuena, Luis. Cuantos más seamos, mejor.

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  2. Me ha gustado mucho este post.
    Yo hubo un tiempo en el que hacia mas menso lo mismo, pero de Getafe a Ciudad Universitaria. Unas veces hacia Getafe N. Minsierios en tren y el resto en bici, otras veces todo en bici (22 km) y otras iba hasta Atocha en Bici simplemente para circular por las calles del centro.

    Realmente circular por Madrid en Bici no es tan peligroso como se cree, por lo menos yo lo creo así. Basta con cumplir ciertas actitudes básicas, para evitar los peligros.

    Lo que más me gusta de circular en bici por Madrid es que relaja mucho.




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