domingo, 22 de diciembre de 2013

Ruta de Isabel la Católica (1), de Quesada al Puente de las Herrerías.

En varias zonas de España, se han promocionado ciertas rutas históricas, como el Camino del Cid entre Burgos y Valencia o La ruta del Emperador Carlos V entre el Valle del Jerte y La Vera. En Las Sierras de Cazorla y Castril se están abriendo nuevos senderos de Gran Recorrido, cuando no se ha dado ningún valor a una ruta histórica que puede ser tan relevante como las mencionadas anteriormente. Se trata del paso de Isabel la Católica en 1489, además hay varias leyendas relacionadas que dan un toque pintoresco y singular a ciertos puntos de la ruta.

Sebastián Robles en su libro “Cazorla, La Sierra, una Mirada”, en el capítulo dedicado al Puente de las Herrerías, hace un extenso análisis del posible paso de la Reina Isabel  la Católica por la Sierra. Concluye que solo pudo ser durante la conquista de Baza, a primeros de noviembre de 1489. Está documentado que los últimos días de Octubre estuvo en Úbeda y de allí se dirigió pasando por Quesada a Baza, donde llegó el 7 de noviembre.  La llegada de la Reina sería decisiva para la rendición de Baza.

De Quesada a Baza, lo más corto es pasar por Tíscar, pero también es un lugar peligroso, propicio para emboscadas, por lo que no es descabellado  pensar tomar una ruta más larga pero más segura, pasando así por el Puente de las Herrerías, y atravesando la Sierra para caer a la Hoya de Baza por alguno de los valles que desembocan en el Negratín. La ruta que plantea Sebastián Robles como posible es partir de Quesada hacia Puerto Lorente, bajar todo el curso alto del Guadalquivir hasta el Puente de las Herrerías y allí remontar la Cuesta del Bazar y pasando por Fuente Acero o Puente Guadahornillos, llegar a Collado Bermejo y Nava Noguera donde haría noche y al día siguiente bajar por el Valle de Castril a la Hoya de Baza.

Con esta ruta pasaría además por otros puntos que tienen un topónimo y leyendas relacionadas con la Reina. La Fuente y Arroyo de la Reina, cerca de Valdeazores y la Fuente y Nava del Coñico de la Reina muy cerca ya de Nava Noguera.

Hacía tiempo que me había planteado la posibilidad de seguir los pasos de Isabel la Católica por estas sierras. Sería una ruta dura, pero no imposible. Los días 23 y 24 de diciembre tenía vacaciones, las previsiones de tiempo no eran del todo malas, y podía desligarme de responsabilidades familiares, era la ocasión propicia, que podría no volver a presentarse en años.

El día 22 por la tarde, me dejaron en Quesada. Quería haber llegado antes de las 4, para ver si pasaba el autobús que hace la línea Benidorm-Jaén, con el que pensaba volver a Peal desde Castril, y preguntar al conductor durante la parada si hacía servicio el día 24, pero varios tractores cargados de aceituna en la carretera nos retrasaron, y justo al entrar en Quesada salía ya el autobús hacia Peal. Bueno, el 24 es día laborable supongo que si haría servicio, pero ya, esa pizca de incertidumbre me acompañaría durante mi caminata.

Quesada

Comencé a andar pasadas las 4 de la tarde. Para empezar, me dirigí a la Iglesia, en lo alto del centro del pueblo.  Unas luces de Navidad con la imagen de la Virgen de Tíscar adornaban la calle que sube a la iglesia.  Me encomendé a la Virgen de la Sierra para mi travesía en solitario.

La virgen de Tíscar en una calle de Quesada


Salí de quesada pasando por la calle del Arco de los Santos, donde según Carriazo estuvo haciendo noche la Reina en su viaje hacia Baza, y por la calle Posadas bajé al río para tomar el camino hacia la Sierra. En la fuente que hay poco antes de cruzar el río llené agua. ¡y menos mal!, pues ya no volvería a encontrar agua en todo el día, y con ese litro que llené tuve que dosificarlo para la subida de 800m de desnivel, la cena, toda la noche, y el desayuno del día siguiente.



Arco de los Santos

Dejando atrás Quesada por el Camino a la Sierra

Los primeros kilómetros entre olivos con vistas al Rayal

Por algunas zonas aun se aprecia el empedrado del viejo camino real.

Se pone el sol tras en Cerro Vítar

Ganando altura sobre Quesada

Delante, el Picón del Guante recibiendo los últimos rayos de sol

Quesada empieza a encender las luces.

Llegué al refugio de Collado Zamora a las 7 de la tarde, pero ya totalmente de noche.  A las 9 ya estaba metido en el saco, pero era donde mejor se estaba, y quería levantarme pronto pues al día siguiente me esperaba una jornada dura.

Vistas ya a Puerto Lorente

Refugio de Collado Zamora

Empecé a andar antes de las 7 de la mañana. Totalmente de noche, pero como estaba despejado y había luna en cuarto menguante, que a esas horas estaba en el cenit, se veía muy bien. Se podía andar casi como si fuese de día. Subí a Puerto Lorente atajando la curva que da la pista y continué 1km más para desviarme por la pista-jorro que va a la Hoya del Pecao. Quería bajar por el Arroyo del Tío Zorzales, pues imagino que por allí iría el camino original de Puerto Lorente al Puente de las Herrerías.

Bajando por el Barranco del Tío Zorzales a la luz de la luna

Llegando a Los Rasos

A las 8:30 ya estaba en los Rasos. Allí, en lugar de tomar ya la pista-carretera hacia el Puente de las Herrerías, quise seguir por el viejo camino, Cuando hicieron la pista tuvieron que abrir paso con explosivos por la cerrada del Picón del Rey, (otro topónimo relacionado con la monarquía, aunque en ese caso es Rey, y no Reina), pero el camino original la evitaba por arriba. Aún se conservan restos de este camino y es sorprendente ver la construcción y la anchura que tenía.

El Viejo camino que evita la cerrada del Picón del Rey



Al cabo de un rato, ya más debajo de La Espinarea,  el camino llega a unirse con la carretera del nacimiento, pero la sigo menos de un kilómetro, pues al llegar al Arroyo de los Cierzos, tomo la pista que lo remonta. El túnel del Castellón de los cierzos es reciente. Antiguamente no habría forma de atravesar con caballerías la cerrada de los Cierzos. Pero sé que hay una senda que va por arriba y es la que pienso tomar. Un jorro remonta con fuerte pendiente hasta el collado que separa el Castellón de los Cierzos, y allí una preciosa senda de herradura bastante invadida ya por romeros me lleva hasta el Puente de las Herrerías.

Vistas desde el collado del Castellón de los Cierzos

Senda de herradura hacia el Puente de la Herrerías


Cuenta la leyenda que este puente se construyó en una noche para que pasaran Los Reyes Católicos. Según la historia sólo sería la Reina, y tiene lógica que fuesen los pontoneros o gastadores que la acompañaban quienes se adelantaran a construir un puente provisional para el paso del séquito de la reina, cuando improvisadamente el día de antes decidiera tomar esta ruta para evitar el paso por Tiscar.

En el Puente de las Hererías.

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