Último fin de semana de Mayo, y tenía planificado un viaje a Grazalema. Un precioso pueblo gaditano enclavado entre una sierras poco conocidas para mi. Tan solo había ido por allí tres o cuatro veces, y siempre en escapadas relacionadas con salidas de espeleo, como para hacer la travesía Hundidero-Gato o exploraciones por la Sierra de Líbar. Y de todo eso hace ya más de 15 años.
Conocía el famoso Pinsapar, pero no la Sierra de las Nieves. Bueno, tan solo entre el Puerto de Lifa y El Burgo, el trocito en que la TransAndalus apenas la roza, y ya que iba a ir tan Lejos, ( Grazalema me pilla aun más retirado que Pirineos o Picos de Europa ), quería aprovechar para caminar un poco por esa Sierra.
Me habían recomendado la ruta de los Quejigales y la Cañada del Cuerno para dedicar media jornada, el poco tiempo que disponía, y la verdad fue todo un acierto.
Empezamos tarde, ya que hasta esta Sierra teníamos muchas horas de viaje. Madrid-Jaén-Ronda y por la carretera de San Pedro de Alcántara, 13 kms hasta el desvío a Los Quejigales.
Ya por la pista, las vistas de la Sierra de las Nieves prometen un buen día de monte.
Tras varios kms de pista llegamos al área recreativa El Quejigal. Como es día laborable solo hay dos coches aparcados y no se ve a nadie. Comenzamos a andar a las 12:30, no hace mucho calor, aunque es finales de mayo hace un día magnifico y la primavera está en su apogeo.
Seguimos el sendero señalizado y tras remontar unos metros empezamos a ver los primeros pinsapos. Son ejemplares enormes, de gruesos troncos y ramas caídas que atestiguan la cantidad de inviernos, temporales y nevadas que han tenido que soportar.
El camino lo han limpiado recientemente, despojándolo de aulagas pinchudas, pero casi resulta más incómodo pues al andar, astillas y trozos de aulaga seca se clavan en los calcetines y entran en las botas.
El camino va entrando progresivamente en la Cañada del Cuerno y el bosque de pinsapos se va haciendo más espeso.
De vez en cuando se ve algún pinsapo joven.
Y al fondo sobresaliendo entre el resto de sierras, la cresta de la Sierra del Pinar. Desde aquí recuerda un poco al Yelmo de Segura.
Un poco más al norte asoma la ciudad de Ronda.
Los oscuros pinsapos destacan sobre las lomas peladas de la Sierra de la Hidalga
Al ganar altura van desapareciendo los Pinsapos y se alcanza el Puerto de Los Pilones. El paisaje ha cambiado drásticamente. Unas lomas onduladas salpicadas de árboles centenarios se extienden hacia levante. Y al fondo la loma del Pico Torrecilla hasta donde quiero llegar.
Estos viejos árboles son Quejigos, creando un paisaje muy singular
Vamos avanzando por el camino hacia el Torrecilla, pero me desvío para asomarme a Sima GESM. la cavidad más profunda de Andalucía y una de las pocas de España que superan el kilómetro de profundidad.
Subiendo al Torrecilla el camino gana mucha altura en pocos metros
La Cumbre.
Una panorámica 360º desde la Cumbre
El Cerro Atalaya o Peñón de los Enamorados
Volviendo por el camino señalizado, pasamos junto a un pozo de nieve restaurado y bien conservado. No lo había visto a la ida pues el desviarnos a Sima GESM, nos lo habíamos saltado.
Quejigos que empiezan a brotar a finales de mayo.
Al fondo la costa de Málaga
La vuelta a Los Quejigales la hacemos por pista, que aunque no pasa por el bosque de pinsapos de la Cañada del Cuerno, tiene mejores vistas a las Sierras circundantes, destacando Sierra Bermeja.

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