jueves, 21 de marzo de 2013

Sierra de Tormantos. Ruta del Emperador

Al norte de Extremadura, Separando la comarca de la Vera del valle del Jerte, se extiende una pata de la Sierra de Gredos con identidad y nombre propio, La Sierra de Tormantos. 

Precisamente esta sierra fue la que tuvo que atravesar el emperador Carlos V en su último viaje, cuando enfermo de gota se trasladó desde Laredo hasta La Vera, donde pensaba recuperarse de su enfermedad. 

Cualquier aficionado al senderismo que hay visitado el Jerte o La Vera casi seguro que le suena la ruta de Carlos V, el camino que siguió el emperador y su séquito desde Tornavacas a Jarandilla de la Vera atravesando la Sierra de Tormantos.  Yo la conocía desde hace mucho pero tan solo había recorrido los primeros kilómetros la primera vez que estuve en el Jerte. Y es que la ruta son 27kms, y para hacerla entera se necesita un buen apoyo logístico, ya que para unir por carretera los pueblos inicio y fin son más de 1h y casi 100kms, por lo que lo normal es que la recorran excursiones organizadas, con un autobús que te recoja luego en el punto final.


Este tercer fin de semana de marzo estuve con la familia por la zona. El sábado partimos de Madrid lloviendo, y tras visitar un par de pueblos por la Vera nos encaminamos hacia el Valle del Jerte. El cielo estaba muy cubierto y amenazaba lluvia en cualquier momento por lo que no nos separamos mucho del coche.

Estando en Jerte (pueblo), donde paramos a comer, me digo, "y si intento ahora recorrer la ruta del emperador". Es una oportunidad única, pues esa noche dormíamos en Jarandilla.  Son 27kms, desde Tornavacas y unas 9h, pero desde Jerte son unos 4 menos aunque con algo más de desnivel. Tenía unas 5 horas de luz por delante. Sin pensarlo mucho más echo un paraguas y un frontal en la mochila y arranco a andar acompañado por Pepo, mi perro.

Los primeros kilómetros hasta enlazar con la ruta de CarlosV, es una subida constante por pistas y camino, ascendiendo toda una ladera aterrazada llena de cerezos. Lo normal es que a estas alturas del año ya estuviesen en flor. Pero este invierno ha sido excepcionalmente lluvioso y frío y se ha retrasado mucho la floración.  Al cabo de un rato alcanzo un camino horizontal y ya sí. Unas señales de madera me confirman que ya estoy en la histórica senda.






A partir de aquí el camino es mucho más bonito, se interna en bosques de castaños y robles, hay mucho musgo en las rocas y parte del camino está empedrado como las calzadas romanas. Tras una cómoda subida se alcanza el collado del Losar y se dan vistas a la Garganta de los Infiernos. El paisaje ha cambiado drásticamente, del antropizado Valle del Jerte a la naturaleza agreste de la reserva de los Infiernos.








El camino baja un poco para encaminarse a cruzar la Garganta de la Serrá, que arranca de las cumbres más altas de la Sierra de Tormantos. Y de repente, tras una curva del camino, aparece una de las joyas de la ruta, el Puente Nuevo. Un puente medieval de piedra de dos arcos magníficamente construido y muy bien conservado.








Poco después de cruzar el puente, me encuentro un poste con indicaciones. Aun queda mucho para Jarandilla. Llevo recorrido menos de una cuarta parte y ya ha pasado hora y media. Me tengo que dar prisa, para andar todo lo que pueda en las horas de luz. El camino empieza una subida constante trazando múltiples curvas para ir ganando altura por el Lomo de la Encinilla, que separa la Garganta de la Serrá de la del Hornillo. 




El camino pasa por numerosas fuentes, todas de traza muy parecida. Por lo visto fueron construidas cuando se tuvo noticia que el Emperador iba a pasar por esta ruta, así como el perfecto empedrado del camino que aun se conserva en muchos tramos.






A los 1300m de altura empiezo ya a pisar nieve, no hay mucha y no dificulta apenas la marcha, peor es el agua, que inunda totalmente decenas de metros del camino obligando a hacer acrobacias para no mojar las botas, que finalmente inevitablemente se empapan. Así llego hasta el Collado de las Yegüas, la mitad del camino y a partir de aquí ya entro en La vera y es casi todo bajada. Precisamente en este collado Carlos V dijo aquellas palabras:  "no volveré a franquear otro puerto más que el de la muerte".  Son las 5 y media y se ha metido la niebla, tango que bajar más de 100m de cota para empezar tener vistas sobre la Vera, los pueblos de Aldeanueva de la Vera  y Cuacos de Yuste, se presentan delante muy abajo, creo que ya no tendré problema en llegar aunque sea de noche.




La parte de ruta que baja hacia La Vera está mucho más perdida, es cara sur y los piornos lo han invadido todo, a veces cuesta saber por donde continúa el camino. Hasta que no pierdo mucha altura y llego a los bosques de robles no empieza a resultar cómoda la progresión. Y por fin, empiezo a divisar Jarandilla de la Vera, pero aun me quedará más de una hora hasta llegar.




Ya llegando al pueblo más cerezos, Como en el Valle del Jerte, sin florecer, pero uno, uno solo, parece haber querido adelantarse a la primavera y se muestra todo cubierto de flores blancas.

A las 7, justo cuando empieza a llover y ya se han encendido las luces de pueblo, llego a Jarandilla, y voy como hizo Carlos V, hace 4 siglos y medio, voy derecho al Castillo de los Condes de Oropesa, hoy Parador de Turismo. Allí se alojó el emperador al finalizar la ruta y también lo voy a hacer yo, !que caray!.  
















1 comentario:

  1. MUY BONITA ZONA, y muy bonitas las fotos. Que recuerdos más bonitas que tengo de esa zona cuando estuve por allí hace ya 3 años. Por aqui te dejo mi reportaje.

    https://picasaweb.google.com/74BLAKE/ValleDelJerte?noredirect=1

    ANTONIO EUGENIO

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