miércoles, 28 de diciembre de 2011

Cumbres de la Sierra de Baza (II)

Un cruce.  No debería estar aquí, ¿o si?. Vuelvo a sacar el GPS y con el frontal escudriño la pantalla e intento hacerme una idea de donde estamos. Llevamos ya más de una hora andando totalmente de noche, hace un rato pasamos por un cortafuegos donde se podía caminar a la tenue luz de la luna recién nacida. Tan solo dos días antes era luna nueva,  pero ahora ya se ha puesto y en cualquier caso no podría iluminar entre los pinos. Este cruce no viene marcado en el mapa del GPS pero parece ser una pista mejor y va en la dirección adecuada. La tomamos. Al fin y al cabo sabemos hacia donde tenemos que ir.

Pepo, que durante las últimas dos horas no se había separado apenas de nosotros, de repente empieza a olisquear con nerviosismo el suelo, se sale de la pista, vuelve, y se adelanta. Ha encontrado nuestro rastro, pues hemos llegado al punto donde nos separamos por la mañana del carril para enfilar hacia el Calar del Descabezado. El coche está a un kilómetro escaso más adelante. Son casi las 9 de la noche y el GPS marca 34kms y 1500m de desnivel. Hoy hemos cargado 11 horas con las mochilas inútilmente.

Ya en coche nos acercamos a dormir a Los Prados del Rey.  Allí hay un refugio que suele tener una parte abierta y si no, siempre está el coche como último recurso. Aun tendríamos que andar ese día otro kilómetro más con mochilas, pues hay placas de hielo en la pista y rodadas de barro helado, y el coche por ahí no pasa. Finalmente llegamos, preparamos una cena rápida y vamos pronto a los sacos. Se oye el viento soplar con fuerza que hace trepidar la chapa de la puerta. Creo que no pasa un minuto antes de que caiga dormido.

Por la mañana no se ve nada, todo blanco, niebla, nieve, y mucho frío. Ha caído una ligera nevadilla o más bien cencellada, se ha helado la niebla en el suelo y en las hojas de los pinos dejándolo todo blanco. Juan conoce una fuente cercana y vamos a buscar agua. Me tengo que poner unos calcetines en las manos a modo de guantes y en la fuente hay que romper el hielo para poder llenar la botella. La niebla se va abriendo y unos tímidos rayos de sol iluminan las cumbres cercanas.

Hoy va a hacer un buen día. El aire está muy limpio. Cuando levanta la niebla decidimos hacer cumbres para aprovechar las buenas vistas. Ese día subimos a las mayores alturas de la Sierra de Baza, primero al Calar de los Tejoletos, luego al Picón de Gor y por último al Calar de Santa Bárbara, la cumbre de la sierra, el tercer macizo en altura del sur de España después de Sierra Nevada y La Sagra.

Amanecer en los Prados del Rey


Fuente en los Prados del Rey

Pozo de la Nieve, en los Prados del Rey

Subiendo al calar de los Tejoletos

La Sagra desde la subida al Calar de los Tejoletos

Calar de los Tejoletos, al fondo Santa Bárbara

Recorriendo todo el Calar de los Tejoletos

Sierra nevada desde el Calar de los Tejoletos

Hacia el Picón de Gor

Pepo.



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