miércoles, 28 de septiembre de 2011

La Cerrá del Pintor (memorias de hace casi 30 años)

Gualay, en general todo el Arroyo de los Tornillos, siempre ha sido un lugar que me ha fascinado.

La primera vez que fui al valle de Gualay, era muy pequeño. Fui acompañado de mis padres, en los años 70, en varias ocasiones. Entrábamos desde el Pino de las Cruces. Creo que las primeras veces no había cadena.

Recuerdo ver la casa Forestal en pie, aunque abierta y un poco en ruinas, y en más de una ocasión encontrar alguna cabra montés dentro, y que salía espantada cuando notaba que se acercaban personas. Creo que fue en el año 81 o el 82 cuando la derribaron. Recuerdo ir a la Poza que hay por debajo del dique que hicieron años después, más abajo de las ruinas de la casa. Recuerdo encontrarme allí una culebra de escalera enroscada bajo la raíz de un pino. Se quedó inmóvil, pues no podría desplazarse. Tenía la panza hinchadísima. Acabaría de capturar una buena presa. Metros más abajo de esa poza, el Arroyo de Los Tornillos de Gualay desaparece, se filtra entre los cantos rodados del lecho del arroyo y no vuelve a aparecer hasta la Fuente del Borbotón. Entonces no conocía esta fuente, pero oí nombrarla a mi padre en muchas ocasiones. Me imaginaba el arroyo saliendo a borbotones de un agujero en la roca y me cautivaba el deseo de conocerla.

En alguna ocasión, desde aquella última poza seguí con mi padre el lecho del arroyo seco hasta asomarme a la entrada de la Cerrá del Pintor. Era la cerrada más bonita de la sierra, Su nombre vendría porque encandilaría a cualquier pintor paisajista. Por entonces ya conocía muy bien la Cerrá de Elías y la Cerrá del Utrero, lugares bien bonitos sin duda. Los más retratados de La Sierra que aparecían y en las postales de la época. En cambio la Cerrá del Pintor no la había visto ni en fotos. Solo aquella entrada al cañón, donde el lecho del río se encaja entre dos paredes, y una roca corta el paso como avisando que no sigas, pues a partir de ahí ya no es terreno fácil. Pero precisamente esto, y la intriga de recorrer terreno desconocido me cautivaba.

Cerrá del Pintor, año 1983

Fue en el año 1983 (el 21 de julio, lo tengo apuntado en mi agenda), el primer intento de recorrer íntegramente la cerrada. A la fuente del Borbotón ya había ido años antes. Habíamos salido esa mañana antes del amanecer desde las Navas de San Pedro con la intención de ver salir el sol desde Los Poyos de la Mesa, y llegar esa misma mañana a La Cañada de las Fuentes. Al llegar a la Fuente del Borbotón decidimos intentarlo por la Cerrada. No sabíamos lo que nos esperaba. La primera sorpresa fue comprobar que el río no estaba seco en todo su trayecto. Al llegar a la poza del tronco atravesado había que mojarse, !y bastante!. Entonces la poza era mucho más profunda que ahora, el agua llegaba casi al cuello. Con las mochilas sobre la cabeza superamos ese obstáculo pero poco después al encontrarnos el caos de piedras y la cascada que cortaba el paso, tuvimos que dar la vuelta muy a nuestro pesar.

Pero, ya me había picado el gusanillo, y desde entonces, la idea de recorrer íntegramente la Cerrá del Pintor no dejó de obsesionarme. Pasó el mes de agosto sin que tuviese ocasión de volver por allí y ya en Septiembre, estando en Cazorla por la feria, y viendo que quedaban pocos días de vacaciones, conseguí convencer a dos amigos para intentarlo. Solo había una fecha posible para no perder nada de la feria. El día 15. Pues el día 14 era la entrada del Trigo (fiesta tradicional cazorleña, con desfile de carrozas) y el día 16 los fuegos artificiales.

Entonces los tres amigos teníamos 15 años (..y bastante libertad,.. :-)  ) pero claro, no teníamos coche ni posibilidades de conducir. El único medio era andando. Decidimos intentarlo esa misma noche después de salir con el resto de pandilla por las casetas de feria.

En mi agenda de ese año tengo apuntadas unas líneas de aquel día:
- "Salimos a las 2:20 para gilillo, Paramos en Riogazas, se olvida botella" -
- "Prado de las Ubillas. Cañada. Hacia El Oso. A Cazorla, nos llevan en coche"
Pues eso, echamos a andar en plena noche después de haber recogido en casa de uno de nosotros algo de comer (recuerdo que solo encontramos algo de chorizo y unos boquerones en vinagre a medio hacer). También recuerdo que nos dimos cuenta en el Collado de Cagahierro que no llevábamos la botella de agua. Lo echamos a suerte y uno de los tres tuvo que bajar solo en plena noche hasta Riogazas y volver.

En la caseta del Puerto del Gilillo, a las 6 de la mañana

En la caseta del Puerto del Gilillo nos quedamos hasta que amaneció, por entonces aún tenía su puerta de madera, y estaba sin escombros en el interior. Sin embargo ese día no pasamos de Cañada de las Fuentes. El cansancio de la feria y no haber dormido hizo lo suyo. Y a la altura del nacimiento vimos que no íbamos a poder llegar hacer la cerrada y volver en el día. Y tiramos pista abajo para volver por El puente de las Herrerías y Peñón Borondo. Llegamos andando hasta la Fuente del Oso. (allí, alguien conocido, o no, nos acercó a Cazorla en coche, ahorrándonos así 2h de pateo).

 Fue el verano siguiente cuando por fin conseguimos completar la Cerrá del Pintor.
Dos de los que lo intentamos el año anterior y otro amigo de Jaén que vino expresamente para aquella excursión. Esta vez íbamos mejor preparados, con mochila, saco y comida para una marcha de varios días.

De este año (1984) también tengo notas en la agenda:

10 de Julio:
- "Compro pan y fruta, Llega Miguel"
- "Rincón, Al Andalus, Pireos, Pub Trastero".
- "A los Miradores"
Lo de la penúltima línea son bares, algunos ya no recuerdo donde estaban. Del Pub trastero sí, era uno muy pequeñito, estaba en la calle Hilario Marco, donde ahora esta el Pub "Km 0", eso creo. ...... Bueno,..ya sé , vale,...- teníamos solo 16 años y ya íbamos de bares y pubs,... pero era otra época.... (Que no lean esto mis hijas). Ahora en cambio no se podrá tomar alcohol a hasta los 18, y lo veo bien, pero a los 16 pueden hacer otras cosas sin consentimiento que, &#%&.... ... bueno, en fin,... mejor vuelvo al tema de la Cerrá del Pintor que me parece menos peligroso.

Y sí, después del Pub, nos fuimos a dormir a los Miradores. No era la primera vez que una noche de aquellos veranos me subía a dormir a los Merenderos de la Peña de los Halcones. Me encantaba, y me sigue encantando, dormir bajo las estrellas, aparte que allí arriba hacía mas fresquito que en el pueblo y te garantizabas que ibas a madrugar al día siguiente sin necesidad de despertador.

Filo de la Peña de los Halcones

11 de Julio:
- "Miradores, Virgen de la Cabeza, Prao Redondo, Rasos"
- "Campamento, Ecijanos, ....chiringuito, a ver bichos, tertulia"
Desde los Merenderos y la ermita de la Virgen de la Cabeza tomamos hacia Prao Redondo, Puerto del Tejo, no sin antes asomarnos al filo de la Peña del niño sin Brazos, (lo sé porque tengo foto). Y por la Laguna de Cazorla dejarnos caer hasta los Rasos. Era ruta conocida que ya habíamos hecho en otra ocasión.
En los rasos coincidimos con un campamento de gente de Jaén, conocíamos a algunos y ya nos quedamos allí el resto de día. ya no me acuerdo de detalle. pero sé que lo pasamos muy bien.

12 de Julio:
- "Rasos, Navahondona, Pino de las Cruces, Gualay"
- "Nos despedimos..., - Cerrá del Pintor"
- "Cascada 15m -Fuente Borbotón"......
Este fue el día. Por la mañana nos fuimos de excursión acompañando a gente del campamento hasta el Valle de Gualay. Subimos por la senda que va a la pradera de Navahondona para de allí por pista alcanzar el Pino de las Cruces y el Puerto de Juan Baco. Cerca de la casa forestal ya derribada nos despedimos y nos aventuramos hacia la cerrada del Pintor.

Eran las 12 de la mañana y recuerdo perfectamente la sensación de llegar a la entrada de la cerrada. Contemplar las paredes sombrías del cañón contrastando con el lecho blanco del arroyo seco. Silencio que fue interrumpido por el graznido de un arrendajo, que estuvo unos instantes rebotando por el eco, y recuerdo sentir ese gusanillo de aventura e incertidumbre. Por fin vamos a intentarlo.


La puerta de la Cerrá del Pintor

Entrando en la cerrada

Tardamos 6 horas en llegar a la fuente del Borbotón. Pero lo conseguimos, y ycaminando todo el rato por el arroyo. Para quien lo conozca no es excesivamente difícil, salvo en dos o tres puntos algo más delicados, en los que hay que salvar unos resaltes apoyándose en las rocas, o en uno de ellos metiéndose hasta la cintura en una poza. Pero hay otro punto, solo uno que marca la diferencia. Se diría que es imposible pasar si no se lleva el material adecuado. Precisamente es la cascada que nos cortó el paso el año anterior cuando intentamos hacerlo en sentido contrario. Una vez allí,,... no la recordaba tan alta, de hecho pensaba que se podía saltar entre las rocas y descender. Pero visto desde arriba era otra cosa.


En la primera parte de la cerrada

Por la zona central

Tres horas nos llevó salvar este obstáculo, pero lo conseguimos. No llevábamos cuerda, salvo los cinturones y las correas de las mochilas, pero uniendo unas a otras, utilizándolas como bagas de anclaje y ayudándonos unos a otros conseguimos descender. Esto no quiere decir que hoy día se pueda de la misma forma. La fisonomía de un arroyo, con las crecidas invernales, y con posibles desprendimientos, cambia de un año para otro. Lo que un año puede ser imposible otro año puede lograrse, y también al contrario.Aun no sé como fuimos capaces de bajar por allí en aquella ocasión.


Por la zona más estrecha

Caos de Bloques pasada la cascada de 15m

Finalmente a las 6 de la tarde estábamos por fin comiendo junto a la fuente del Borbotón, muy emocionados por haberlo conseguido. Pero entonces no sabíamos que aun nos quedaba otra buena dosis de aventura ese día. Pues aun nos metimos en otro berenjenal hasta las 12 de la noche cuando ya, casi extenuados llegamos al bar de Antonio (El Calavera) en las Navas de San Pedro. Pero esto es otra historia, la Cerrá del Pintor ya la habíamos completado.

....

4 comentarios:

  1. Qué grande Luis. Vaya gustazo a recordar aventuras de adolescente y lo bien grabadas que se quedan. Me ha encantado el reportaje. Anímate y saca más :-D

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  2. Gracias Jose A. La verdad es que sí, hay unas cuantas historias como esta. Aunque esta de la Cerrá del Pintor posiblemente sea la que con más cariño recuerdo, fue la primera vez que planee una ruta de varios días por mi cuenta.

    Material hay, pero no tengo la facilidad de palabra que tu para ir relatándolas y que queden bien. Iré sacándolas poco a poco, pero cuesta.

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  3. menudo relato, aventureros y exploradores con mil "batallas" que contar, nosotros encantados de leerlas.

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    1. Gracias Josechu... Si, esas aventuras, desde luego, han marcado mi vida. Son de los recuerdos que guardo con más agrado.

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