martes, 9 de noviembre de 2010

Pirineos en Otoño: Cotiella y Barbaruens (II)

Con la ascensión de Cotiella, ya me daba con un canto en los dientes, ya con eso había merecido la pena con creces el vaije hasta Piris, pero también quería disfrutar de los bosques otoñales, y para eso había previsto una ruta de tres días: El segundo día tenía pensado ir desde Armeña al Collado de Sahún, y el tercero bajar de nuevo a Barbaruens por el barranco de la Aigüeta.

Sin embargo la falta de entrenamiento y los achaques de la edad se notan y la rodilla de mi compañero se queja, y prefiere volver al coche por lo más rápido. La mía también se queja, creía que ya estaba recuperado del esguince del ligamento cruzado que me hice en mayo en el Mulhacén, pero en un par de malos pasos noté un dolor nada bueno, Total, que decidimos volver al día siguiente, pero lo hago por otro camino, el GR-15 que baja junto al barranco por el que desagua el circo de Armeña.

El otro objetivo de la escapada a Piris, (el disfrutar de los Bosques Otoñales), también se ve satisfecho sin duda.

Aunque las previsiones para el domingo eran malas, amanece un día así:


Sin embargo en el Valle, bajo el refugio hay niebla, que alcanzo al poco que pierdo algo de altura


Pero el camino con niebla también es bonito




Y dura poco, pues en seguida salgo bajo la capa de nubes


Que termina por desaparecer




Potaje de colores del bosque otoñal




Así llego hasta Barbaruens, y como se me ha hecho corto. decido seguir bajando por el GR hasta San Pedro de Tabernas, donde mi compañero me espera en coche.

Llegando a Barbaruens


El GR que baja de Barbaruens al Barranco está muy perdido. apenas se distingue el camino entre la maleza y las marcas casi han desaparecido. Pierdo el camino en un punto y al intentar recuperarlo me caigo encima de una planta pinchúa (aun me estoy quitando espinas). Pero finalmente lo encuentro y bajo hasta el Barranco, que se cruza en un rincón lleno de encanto

Barranco de la Aigüeta




En esta zona me encuentro con una cacería, pero no tengo ningún problema, creo que más se asustaron la jauría de perros el cruzarse conmigo cargado con el mochilón y los bastones que yo de ellos. Y el primer cazador que encuentro, avisó a los demás con el walki y me indica los puntos críticos del camino por lo que no vuelvo a tener problemas.









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